La educación permanente es el perfeccionamiento integral y sin solución de continuidad de la persona humana desde su nacimiento hasta su muerte.

Sus fines son capacitar al hombre para comprender y superar los problemas biológicos, psicológicos, sociales, económicos en un momento que le exige permanente renovación.

Sus objetivos propenden al mejor aprovechamiento de los recursos humanos a través de una formación inicial y una educación profesional periódica.

Se intenta crear o desarrollar en el hombre las aptitudes y la capacidad para llegar al logro de su autoeducación continua.

Se busca desarrollar el pensamiento lógico y crítico y la capacidad de creación e inventiva, para facilitar un compromiso con su tiempo y una proyección hacia el futuro.

El sentido dinámico que tiene la educación permanente implica la necesidad de una transformación de los organismos y la creación de otros,, oficiales y no oficiales, dedicados específicamente al problema.

El avance acelerado de las investigaciones científicas y técnicas y sus aplicaciones en la vida práctica determinan la necesidad de una Educación Permanente para dar una respuesta efectiva a las exigencias del ser en su proceso de desarrollo en relación con la época.

Es necesario lograr la participación activa del hombre en la creación y goce de los bienes y la cultura, en el lugar y en el tiempo en que le toca vivir.

Educación permanente y desarrollo nacional

La educación permanente se convierte en el nexo integrador del desarrollo de la nación en la medida que fortalece, da sentido a la responsabilidad social y a la vez perfecciona en proceso continuo, los recursos humanos, aptos para concretar los objetivos de la sociedad-nación. La grandeza de cada país está en relación directa con el grado en que cada uno de sus habitantes puede desarrollar su capacidad de análisis, interpretación y realización creadora. Ello obliga al Estado a asegurar una igualdad de oportunidades educativas para todos los habitantes y el suministro de recursos necesarios para lo que debe ser la gran empresa nacional de la educación.

Se debe educar permanentemente:

§ Para la realización personal con miras a la convivencia social y la producción de bienes y servicios.

§ Para el mejoramiento y jerarquización de las relaciones laborales.

§ Para el mejor ejercicio de la actividad profesional y fundamentalmente para integrarse en un orden de valores culturales enriquecidos por el arte, la ciencia y la tecnología.

Advertisement